Posted by L.Gant | Hace unos meses me preparé una clase los trabajos del hogar para impartirla en una universidad pública aquí en Roma. El enfoque, a grandes rasgos, era hacer ver a los alumnos que no nos compensa a nadie esquivar las tareas del hogar como sacudiéndolas de nuestras vidas, porque tarde o temprano te las acabas encontrando. Y que ya que todos -antes o después- hacemos algo por la casa, que lo hagamos bien. Que no es un trabajo de categoría ‘B’, sino un trabajo más como otro cualquiera, etc, etc, etc. Este planteamiento, a grandes rasgos, se sostiene bien. En principio nadie lo discute.

Antes de dar la clase, envié mi trabajado power point a unas cuantas amigas esperando recabar reacciones, sugerencias, mejoras… todo lo que se suele esperar de iniciativas así. Y no se hicieron esperar. Y se lo agradecí muchísimo. En el power point se me ocurrió la feliz idea de acompañar cada lámina con la foto de una escoba. ¿El color? Amarillo… Tonalidad que para algunos da mala suerte. No fue nuestro caso, pero estuvo cerca. Una escoba amarilla. Así, bien destacada.
La imagen desató enseguida un torrente de lamentaciones y críticas. Las pegas que encontró iban en la línea de que con ella, rebajamos la categoría de este tipo de trabajos. Que desdice de ellos y que empequeñecen esta profesión. Algunas hasta llegaron a tildar de triste la imagen. Aprecié y aprecio todos esos puntos de vista. Hasta aquí el ‘poder’ de la escoba.
Jamás hubiera adivinado la de ideas que me han provocado esas ‘apreciaciones’ en torno a una escoba. Son comentarios que ya me esperaba y que venía discutiendo por otros motivos con otras personas. Pero… “Nada más lejos”, pensé. Cuando un peluquero mete unas tijeras en el emblema de su negocio ¿lo está denigrando? Ni pensarlo. Es sencillamente su instrumento de trabajo. ¿Y qué hay del bisturí en el caso de un médico? ¿Y el martillo de un carpintero? ¿Y la escuadra para un arquitecto?

Cuando en este blog hablamos del trabajo del hogar ¿qué será conveniente incluir? Nuestros instrumentos de trabajo: trapos, fregonas, cubos… escobas. No hay por qué suavizar metiendo otro tipo de imágenes

Quiero insistir en que no descarto estar equivocada. Y sigo apreciando muchísimo todas las sugerencias que recibí, pero lo que me pasa es que todavía me resisto a rechazar las escobas y las fregonas como distintivos del trabajo del hogar. Y, por supuesto, sigo abierta a ser convencida de lo contrario. Otras me aconsejaban meter imágenes que hablaran de ‘hacer hogar’, palabras que así escritas son para una porción no pequeña de la población, difíciles de asimilar. Para algunos están vacías de contenido. Para otros dan en el clavo de lo que expresa cuidar a tu familia. A mí me parece que alcanzar esa meta pasa por empuñar la escoba, barrer el suelo y fregarlo. Por tanto, todo lo que yo veo detrás de una sencilla escoba no sólo no es denigrante ni empequeñecedor, sino que hace elevar el vuelo y redescubrir que tras un gesto tan peregrino, como es barrer, resulta que había toda una argumentación sobre la categoría que tienen este tipo de tareas. Escoba sí.

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Showing 7 comments
  • María
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    ¡Artículo interesante! ¡Tengo una pregunta! ¿Qué es lo denigrante y empequeñecedor? ¿La escoba amarilla y mugrienta por el extremo? o ¿La persona que por su trabajo utiliza este instrumento? Esto último, es lo que noto. Que están mal vistos quienes por su trabajo se dedican a barrer, fregar o limpiar el polvo. Y que por esto es poco atractiva una escoba amarilla y mugrienta. ¿Será más atractiva y gratificante esta profesión, si se utilizan instrumentos de limpieza de diseño?

    Y ahora una opinión: creo que nadie se tiene que sentir rebajado al empuñar una escoba. De hecho lo que más llama la atención al entrar en una casa es detectar si está limpia o no. Y con qué facilidad la siguiente exclamación: ¡Qué limpia tienes la casa! Sencillamente, alguien barrió las migas del suelo sin esperar a que otro venga para hacerlo.

  • Ff
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    Escoba siiiii!!!

  • Ana
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    Escobas siiii

  • Julia
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    Tu punto de vista de las tareas de la casa me ha resultado sorprendente, nunca se me había ocurrido verlas desde esta perspectiva. Y también es enriquecedor, puede ayudarnos a tener otra actitud hacia las tareas y hacia las personas que las realizan y para ello es fundamental la escoba como símbolo!

  • Nieves
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    Hola!!! estoy re- a favor de la escoba. Pero “mientras” te leía, pensaba: ¿qué es lo que molesta de poner una escoba como fondo de “trabajo del hogar”? A lo mejor es que esas personas piensan: es que mi trabajo es muuucho más que una escoba… yo pienso en otras cosas cuando pienso en mi trabajo…cosas que son incluso intangibles y que al ver la escoba sienten que se rebajó todo eso que ellas ven en su trabajo… no sé si soy clara. Se me venía ese cuento del albañil que le preguntaron que qué hacía, y no me acuerdo bien, solo recuerdo eso de que podría decir: “pongo cemento” o “estoy construyendo una catedral”.
    Quizás pueda valer para esto: “preparo café, barro” o “cuido de mi familia” “cambio el mundo desde lo oculto” etc.
    Pero ATENCIÓN!!! para el albañil, su pala y su cemento (cosas pequeñas y aparentemente insignificantes, de poca categoria quizás) son su instrumento para realizar esa catedral. Sin ellos, es que la catedral no existe!! ¿no?

  • ferfe
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    Ay si me hubieras consultado a mi….!!!!!!Ayyy!!!

    • Cuatro Frases
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      ¡Tooooooda la razón! Qué desconsiderada… ¡¡¡La próxima vez no se me pasa!!

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