Posted by L. Gant | No es que me guste manipular ni ver donde no hay. Pero me suele ocurrir que cuando leo al genio vienés, como acabo de volver a hacer este verano, redescubro nuevas maneras de hablar sobre el trabajo de la casa. Zweig aplica algunas de estas descripciones a la diplomacia. A mí me parece que se ajustan perfectamente a las tareas domésticas.

Se trata de un trabajo tan invisible y activo como el mecanismo del reloj. Desde él, se piensa más prudente, más democrática, y más generosamente. Y lleva a adoptar muy buenas disposiciones a quien lo desempeña. Es un trabajo promovido por un tipo de empresa tan común y extendida como vulgar, pues está presente en todo el mundo pero no se reconoce como tal. Es un modelo de negocio muy particular que siempre encuentra sitio para los talentos y recoge hasta al más humilde en su imperio invisible. Hay quienes sostienen que se trata de una empresa-escuela en la que se aprende enseñando. Puede ser. No lo descarto. Y ojalá no lo perdiéramos de vista.

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« Un trabajo tan invisible y activo como el mecanismo de un reloj » / Photo: walltor.com

He conocido a gente que ha estado desempeñando esa tarea profesional durante más de diez años. Y parecían desde cualquier ángulo desde el que se observaran, años anquilosados, irreales, al margen del tiempo y del espacio, estériles y humillantes. Silenciosos y sombríos. Sin embargo fueron años durante los que aprendieron lo que ha de ser más tarde infinitamente útil a cualquier profesional: el arte de callar, la ciencia magistral de ocultarse a sí mismo, la maestría para observar y conocer el corazón humano. Talento. Discreción. Sensibilidad. Un equipaje nada desdeñable. Disposiciones.

Hábitos, con el tiempo virtudes, que se vuelven perpetuos. Es muy difícil desarraigar de ese perfil profesional el continuo desvivirse por el prójimo que tienen tan anclado. Son gente que se vuelve irremediablemente servicial. Observarla para mí ha sido como contemplar un fenómeno. Un prodigio de la naturaleza. Que igual que hay gente excesivamente dedicada ‘a lo suyo’, en el peor de los sentidos, hay quienes no pueden acotar su campo de acción a la hora de servir. Y esto es a todas luces impagable.

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Showing 2 comments
  • Cuca
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    Hola ¡me ha encantado vuestro artículo! Qué buenas cualidades para aprender a servir,talento, discreción y sensibilidad. Me encanta vuestro blog, aprendo muchísimo…

  • Cuatro Frases
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    ¡¡Gracias Cuca!! Nos alegra que te sirva. Ayúdanos a difundirlo entre tu gente. Un abrazo.

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