El tiempo y la ignorancia. Esas son las dos barreras más comunes que nos separan del uso del horno… ¿Qué queda? El microondas. Pero claramente el horno consigue unos resultados descaradamente mejores para muchísimos casos: cuando las recetas dan un dato concreto sobre tiempos y temperaturas, es más sensato seguirlo. Masas, pan, asados… Cada alimento tiene su truco. Publicamos hoy esta información para poder sacarle el máximo partido a este invento tan antiguo como útil.

Reglas de oro

  • Los más fiables son los hornos de convección, esto es: los que tienen un ventilador al fondo, y un termostato que indica la temperatura, y no un número. En estos hornos, a 175º C y entre media y una hora, se hace casi cualquier bizcocho, salvo las planchas finas que se cuecen en 5 minutos a 200 º C.
  • Otros hornos son tan peculiares y variados que lo mejor es atenerse a las instrucciones del fabricante y a la experiencia.
  • No soy muy partidaria del microondas salvo en tareas complementarias, pero cuando se cuenta con experiencia y un buen libro sobre este tipo de horno, se le puede sacar partido con éxito.

El tiempo que tarda en hacerse algo al horno es difícil de precisar porque depende de:

  • El alimento: las masas con mucha grasa tardan más en cocerse que las que son ligeras. Por ejemplo tarda más un bizcocho de mantequilla que un bizcocho de espuma.
  • Su volumen: según el grosor –más que el peso– también tardará más o menos en hacerse; si es grueso necesita más tiempo a menor temperatura. Por ejemplo: tarda más un molde alargado y grueso que una plancha de bizcocho extendida. Un bizcocho o flan en un molde redondo tardaría más que en plancha y menos que en molde rectangular: es cuestión de volumen de masa y de la dificultad que pueda tener en penetrar la temperatura al interior de la pieza.
  • Su temperatura inicial: puede meterse en el horno una pieza recién sacada del frigorífico o a temperatura ambiente.

Cómo usarlo en casos concretos

  • Las masas se recalientan mejor en horno tradicional, pero pueden quedar aceptables en el horno microondas si no se calientan demasiado.
  • Con el tiempo, el pan se endurece y se pone correoso;  si se calienta en el horno, recobra su estructura temporalmente, pero hay que consumirlo recién calentado.
  • El asado al horno concentra los sabores y da muy buenos resultados gastronómicos, pero tiene el inconveniente de requerir mucho tiempo.
  • La cocción en seco con aporte de humedad es la que proporcionan los hornos mixtos de aire y vapor. En general sirven para lograr un asado con menor pérdida de peso por evaporación. También en el caso de cocción al vacío, o en horno microondas, puede darse este tipo de cocción, si interviene algún elemento líquido, aunque en el caso del horno microondas tienen lugar otro tipo de fenómenos no comparables a la cocción al vacío, ya que suele haber mayores pérdidas de agua.

La mejor manera de limpiar el microondas

  • Límpialo siempre con un paño húmedo. Si alguna mancha estuviera seca y por tanto más resistente, calienta el horno con un recipiente de agua y el vapor que se produce ablandará las manchas.
  • Limpia aparte las piezas desmontables.
  • Limpia cuidadosamente a diario: posador, puerta, ventilador (parte externa) y juntas, evitando que queden restos de alimentos.
  • No uses productos de limpieza ni útiles que puedan rayar la superficie.

horno-usos-cuatro-frases

LIMPIEZA DEL HORNO

limpieza de horno

El horno se ensucia siempre que se hace algo con grasa como una carne asada o así y apenas tiene remedio. Va bien utilizar bolsas de asar que evitan que la grasa se pegue a las paredes. En cuanto al modo de limpiarlo lo mejor un spray comercial limpia hornos y seguir las instrucciones del fabricante. Hacerlo con cierta frecuencia…. y no sufrir entre limpieza y limpieza si el horno vuelve a las andadas…..

  • Si se usa para tostar pan, cocer pastas o bizcochos, el horno apenas se manchará.
  • Si lo que se cocina es un pescado, pollo o carne, la cosa cambia. El alimento al asarse desprende humo, grasa y partículas varias que se pegan en la paredes del horno y la puerta. Lógicamente hay que limpiarlo.
Lo mejor es hacerlo cada vez que se use porque le irás cogiendo el “aire” y te costará poco. Si lo usas una y otra vez y no lo limpias, te costará muchísimo quitar todo lo que tiene requemado y adherido en las paredes
  • Para limpiarlo hazte con un buen producto para la limpieza de hornos. Rocía la paredes y puerta con él. Déjalo actuar siguiendo las instrucciones del envase, y después recoge la suciedad con una rejilla y luego aclara. Te recomiendo el uso de un cuchillo pequeño y manejable para limpiar los rincones y rascar si hace falta. Si esto lo haces a menudo no te costará apenas. Lo peor es dejarlo que se atrase porque se convierte en tu enemigo.

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Comments
  • arkintet
    Responder

    Los hornos hoy en día se limpian casi siempre catalíticamente con calor, creo.

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