Posted by Moro Lena | Lo pensé y repensé mil veces cuando trabajaba en el periódico. Al final, pensaba, somos todos iguales también a última hora del día. Todos, antes o después, al final de nuestra jornada laboral, llegamos a casa. A nuestra casa. Vengamos de donde vengamos. Unos de arreglar cañerías. Otros de conducir autobuses. De vender alimentos. De discutir ideas. De organizar la empresa. De realizar operaciones de compra-venta. Otros de barrer suelos. Otros de cerrar cuentas. Otros del Congreso. De pilotar aviones. De dar clases en la universidad. De servir mesas. Del despacho… Lo que nos une al caer la tarde es que cada cuál pone rumbo a su hogar para estar con su gente.

Y una vez en casa, cada cuál es quien empieza a definirse. No es por ahí fuera donde la suerte está echada. Es en la propia casa donde podemos elegir lo que queremos ser en el trabajo.

Al fijarme en los políticos, la observación no varía. Salvo que, en algún que otro caso se sabe, que tal o cuál ministro al llegar a su casa lo que se encuentra es la soledad, porque ese fue el precio que quiso pagar por su carrera política: envejecer sin familia. En el caso de José María Álvarez del Manzano, nada más lejos. Es un político de pura cepa, pero también un padre de familia. Llegó hasta donde quiso y pudo, pero sin dejar de lado lo importante. En su casa es ese mismo que como político no pierde de vista que las amas de casa son sin duda el soporte de los núcleos familiares.

1.- Desde su experiencia profesional en el ámbito político ¿le parece que el trabajo del hogar tiene alguna influencia en la sociedad?

Como Alcalde, y antes Concejal, tuve que acudir en múltiples ocasiones a dialogar con los vecinos, y pude comprobar como las amas de casa eran, sin duda, el soporte de los núcleos familiares más desfavorecidos.
Si la labor del ama de casa es importante en todo el entorno social, lo es mucho más, cuando las circunstancias económicas son menos favorables. Por tanto, es evidente que el trabajo en el hogar, tiene una influencia muy importante en la sociedad.

¿Podría poner un ejemplo concreto?

Las personas más indefensas, –menores, mayores y enfermos- no tienen, en ocasiones, especialmente en las clases menos favorecidas económicamente, otro apoyo que el que se les presta en el propio hogar.
Siempre recuerdo, que en una visita que hice en el barrio de S. Fermín –uno de los de la ciudad de Madrid-, me encontré con una mujer joven, universitaria, que me dijo que había dejado su despacho profesional, porque nadie podía ocuparse de sus padres, muy mayores e impedidos, y no tenía capacidad económica para remunerar el servicio doméstico. Este último trabajo de cuidar a sus padres es importante desde el punto de vista político, por el significado que tiene ocupar puestos de trabajo en una sociedad tan necesitada de ellos.

2.- Porque… ¿Qué significan para usted las tareas que conllevan sacar adelante un hogar?
La tarea en el hogar –se entiende la ocupación del ama de casa-, significa no solo la atención material en el lugar que se vive, sino sobre todo, la dedicación a las personas que en el mismo viven.
Por tanto, el desarrollo del trabajo en el hogar abarca muchos aspectos. Atención a los mayores si los hay; a los pequeños hasta llevarles al colegio; la alimentación de la familia; el cuidado de la ropa y la higiene de los miembros de la familia. Trabajos todos que se multiplican en función de las personas que integran el entorno familiar, y que en las familias con poco poder adquisitivo lo va a desarrollar una sola persona, normalmente la madre.

3.- ¿Y quién realiza estas tareas en su propia casa?
En mi propia casa, mi mujer se ocupó siempre, -dejando su carrera universitaria por propia decisión-, de la casa y de mis hijos. Aunque siempre con la colaboración de personas del servicio doméstico. Pero ella quiso ocuparse personalmente de la educación de ellos.

4.- ¿Le parece que a nivel social hoy en día están dentro del circuito profesional como cualquier otro trabajo, o que por el contrario se consideran como una ocupación de segunda categoría?
Hoy, se valora enormemente el trabajo en el hogar, y máxime en las circunstancias económicas de gran dificultad, por las que atravesamos en España, sin embargo sigue sin valorarse socialmente, dada su enorme incidencia en la economía en general.

5.- ¿Hay alguna tarea de la casa que usted asuma como de su competencia propia?
Realmente no hay ninguna actividad dentro del hogar de la que me pueda responsabilizar. Ahora que mi mujer y yo estamos solos en casa, colaboro ocasionalmente con ella, en lo que me pide.
Sigo trabajando fuera de casa o en mi despacho, pero he de confesar, que no intervengo directamente en las decisiones que mi mujer adopta dentro de la casa.

6.- Dicen que estos trabajos son a veces tan ingratos como la política ¿Está de acuerdo con esta afirmación?
Son ingratitudes diferentes. El trabajo en el hogar es muy intenso y muchas veces poco gratificante y valorado, y en algunas circunstancias poco agradecido, incluso desde la interioridad familiar.
El trabajo en la política es muchas veces ingrato, al tener que abordar problemas de difícil solución, que ni los propios compañeros lo valoran suficientemente, sobre todo si no se obtiene el éxito pretendido.

7.- En su opinión, la profesionalidad en este ámbito laboral es cuestión de… ¿tiempo, remuneración, ideas?
La profesionalidad en el ámbito del trabajo del hogar, -se entiende trabajo por cuenta ajena-, ha caído en la valoración social nacional, hasta el punto de que para emplearse en el hogar, hay más demanda por parte de personas no nacionales. Aunque ahora con la crisis económica vuelven a ofrecerse algunas personas de nuestra nacionalidad. Por otro lado la elevación de los salarios en este trabajo, lo va haciendo más atractivo, sobre todo en épocas de dificultades económicas, pero en tiempos de relativa normalidad económica, todavía ocupa un lugar poco representativo en la sociedad.

8.- ¿Es un trabajo imprescindible o podrá ser superado con el tiempo?
De nuevo, hay que distinguir entre el trabajo en el hogar propio, -que no tiene fácil sustitución- y el trabajo profesional, del que se prescinde en horas y remuneración, en función de las circunstancias económicas.

9.- ¿Le parece que hay victimismo entre los profesionales que los ejercen?
Hay una clara conciencia de que no es un trabajo suficientemente valorado. Ni en el propio hogar, ni en el aspecto profesional y por eso se busca mejor, otro empleo laboral.

10.- Y ya para terminar… si una hija suya hubiera decidido dedicarse a las tareas del hogar ¿Qué le hubiera dicho al respecto?
Otra vez la diferencia en el trabajo en el propio hogar y el profesional.
En el primer caso nada que objetar, si es una decisión personal o las circunstancias así lo imponen. En el trabajo profesional no sería el ideal para una hija.

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José María Álvarez del Manzano y López del Hierro (n. Sevilla, 17 de octubre de 1937), es un político español. Aunque nació en Sevilla, vive en Madrid desde los tres años. Estudió en los jesuitas de Chamartín. Ha sido Alcalde de Madrid de 1991 a 2003. Bajo su mandato se lanzó la idea de la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2012. Está licenciado en Derecho por la Universidad Complutense.

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Showing 3 comments
  • ML
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    “Es en la propia casa donde podemos elegir lo que queremos ser en el trabajo.” Me ha encantado el articulo. Enhorabuena!!!

  • María Cardenal
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    Es una pena la discriminación que hay hacia las personas, mujeres en particular, que no trabajan fuera de casa y se dedican al hogar y a la familia. ¡Cómo si eso no fuera trabajo! No remunerado y sin vacaciones. Pero poco a poco se va recuperando la cultura del respeto y reconocimiento. ¡Un ole a todas esas madres que se han dedicado a recoger niños, preparar desayunos y un infinito etc!

    • Cuatro Frases
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      En realidad lo que pienso que hay que combatir es la falta de libertad a la hora de elegir poder quedarse en casa. Hay muchas mujeres que preferirían quedarse en casa, pero si en una casa son necesarios dos sueldos porque con uno solo ya no se llega a fin de mes… ¡¡pues qué se la va a hacer!! Oí una vez que se podría llegar a plantear un tipo de subvención por la que las madres que elijan quedarse trabajando en casa reciban una paga… Pero esto lo oí en tiempos de bonanza. Ahora no creo que quepa ese planteamiento en ninguna partida presupuestaria de ningún gobierno.
      Anyway… Desde este blog seguimos apuntando a lo que nos parece ESENCIAL y ASEQUIBLE: que cualquier tarea de la casa -la que sea- se haga bien y con ganas. A ver hasta dónde llegamos…

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