Posted by L.Gant |Conozco perfectamente a quien fue testigo de esta escena. Estaba como cualquier otro cliente pendiente del recorrido del camarero para que –a la primera de cambio- le atendiera sus peticiones. Nunca pensó que se encontraría con lo nuclear del servicio.Y fue precisamente eso lo que le golpeó.

El dueño del restaurante encargó con elegancia a uno de los camareros que acercara una botella de proseco –vino espumoso bastante típico aquí en Italia- a una de las mesas que en ese momento estaban siendo atendidas. “Hoy sí, pero mañana o en otro momento no, porque esa mesa no es mi responsabilidad, le corresponde a…” Y nombró a un compañero. En este punto, una no sabe si el seco es el camarero o el vino que los de la mesa ‘desatendida’ esperaban recibir.
Al desplante del camarero -no podía ser de otra manera-.iba a seguir la respuesta del dueño. Y no se hizo esperar. Con la calma de quien no se queda en lo inmediato respondió: “Puede usted acercarles el proseco o no. Puede hacerlo hoy y también mañana o no hacerlo nunca. Lo grandioso es eso, que tiene usted la oportunidad de servir. Puede aprovecharla o dinamitarla. Pero si el trabajo de camarero no iba de servir, entonces yo cierro el restaurante”.
Si el camarero tuvo tiempo de destapar responsabilidades ajenas y no llegar a las propias, es que está donde no quiere. Y no encuentro situación más angustiosa que esa. Profesionalidad en un ámbito laboral de atención directa a las personas es servir. Si servir no le atrae, olvídese de ser un buen profesional en este sector.

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  • Juan Mucientes
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    Es una anécdota que he contado varias veces por la perplejidad que supuso para mi la consideración que, desde fuera, se tiene por el valor o satisfacción que producen distintos trabajos.
    En fin, cuando trabajaba en la construcción, tomaba café a diario en una pequeña cafetería, en Pontevedra, debajo de mi oficina. Habitualmente me lo servía un camarero joven, agradable de trato, siempre muy pulcro y sonriente. Un buen día me dice: “Es usted el Ingeniero que está haciendo las obras del puente de La Barca y la autovía” “Si” le dije
    – ¿me podía dar trabajo en las obras?
    – Bueno, tu no tienes experiencia de construcción, me parece.
    – No, pero es igual, yo trabajaría de cualquier cosa, de peón…
    A mi me pareció que había una gran diferencia entre ser camarero y ser peón de obra, aunque sólo fuera por el vestir y el calzar, la diferencia entre servir un café y arrastrar una carretilla llena de ladrillos ó escombros…
    Le dije “Hombre yo creo que es peor trabajar de peón que trabajar de camarero…”
    Me contesta – “Es que Ud. no sabe cómo es este trabajo. A estas horas es bonito, viene gente agradable, educada, con la que además puedo hablar y reírme…pero va pasando el día y empiezan a venir gente zafia, maleducada, gritona, muchas veces borracha… y es ¡todos los días! Así que si puede deme un trabajo de peón en la obra que estoy deseando dejar esto…
    Si podía y se lo di. A veces me cruzaba con él y su carretilla y estaba encantado.
    Lo he contado muchas veces para señalar que los trabajos quien mejor los valora es quien los hace. Desde fuera “no es oro todo lo que reluce”.

    • Cuatro Frases
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      Juan, muchísimas gracias por este comentario. Me parece uno de los mejores en la historia de este blog… que por otro lado vio la luz hace poco, así que pueden venir muuuuchos más!! Los esperamos. Si tiene más ‘anécdotas’, no deje de compartirlas!!

  • FF
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    A mi me ha encantado la reflexión de que no hay cosa mas angustiosa que estar donde no se quiere, o hacer las cosas por hacer, sin esfuerzo, sin ilusión….es verdad que en la atención directa a las personas el servir “sirviendo” se aprecia directamente, pero al final todos “servimos”…a nuestros amigos, familia, compañeros de trabajo…a la sociedad al fin y al cabo, y con lo que me quedo es con la frase “lo grandioso es eso, que tiene usted la oportunidad de servir”…cuantas veces se nos olvida estar a la altura de las circunstancias!

  • arteamoregc
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    Excelente!!!

  • ALP
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    Profesionalidad en un ámbito laboral de atención directa a las personas es servir.
    ¡Totalmente de acuerdo!
    Por otro lado en España cada vez veo más camareros y gente con ganas de trabajar y servir…no sé si será consecuencia de la crisis. El pasado fin de semana estuve en una terraza y la camarera trabajaba con un aparatoso vendaje en la mano, debido a un corte que se había hecho trabajando. Aún no había tenido oportunidad de ir al médico pero estaba feliz, tras meses en paro tenía un trabajo nuevo (nos comentó) y lo hacía con una sonrisa de oreja a oreja.

  • RLFP
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    Qué bueno!! y qué “grande” la respuesta directa del dueño del restaurante… se ve que lo llevaba dentro y a todas horas!

  • llfp
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    Una vez más, buenísimo. Qué buenas fuentes tenéis que os dan material para escribir estas profundas reflexiones!

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