‘Se mira, pero no se toca’. Esto siempre es así cuando se habla de cuadros… hasta que te toca limpiarlos porque hayan llegado a estar muy sucios. Y se puede, se puede limpiar cuadros en casa. Es verdad que, de ordinario, es preferible no tocarlos ni frotarlos; pero de vez en cuando se puede pasar un plumero con suavidad… o incluso hacer una buena limpieza aunque no sea profunda, para no estropearlos. En cualquier caso, si el cuadro tiene más de 100 años entra en la categoría de las antigüedades y no sería prudente hacer esta limpieza sin haber consultado antes a un profesional de la restauración.

Antes de iniciar cualquiera de estos métodos de limpieza, hay que asegurarse de que:

  1. La pintura está bien adherida a la tela.
  2. La tela no tiene rajas o agujeros.
  3.  El barniz de protección esté sano, es decir, que no presente grietas o se vea reseco.

Limpieza con agua y jabón

  • Se saca el cuadro de su marco.
  • Se fija sobre un caballete o en un lugar que lo mantenga fijo en posición vertical, incluso mejor si viene un poco hacia delante, para que el agua no tienda a penetrar hacia el interior del cuadro.
  • Con una esponja bañada en agua tibia -importante que no esté fría- se humedece el cuadro, sin que chorree.
  • Con la misma esponja untada con jabón de taco se frota con suavidad, se aclara con agua limpia y se seca con un paño de felpa fina. Si es necesario, se repite la operación.

Si fuera necesaria una limpieza más profunda, es preferible acudir al restaurador. También, si hiciese falta tensar la tela o el lienzo, en la mayoría de los casos lo mejor es llamar a un profesional.

cuadros

Existen varios métodos para limpiar. Con agua y jabón o con métodos más caseros… Hay una larga tradición de limpiar los lienzos pintados al óleo con este cebolla y patata; inicialmente es eficaz y poco agresivo para la pintura. Tiene el inconveniente de que, tanto la cebolla como la patata, son materiales orgánicos y, a la larga, el líquido que desprenden puede hacer que se reproduzcan micro organismos (moho y bacterias) que perjudiquen la pintura… ¿El antídoto?: el uso de un algodón empapado en alcohol.

Limpieza con cebolla o patata

  • Se apoya el cuadro en horizontal sobre una mesa y se rellena el espacio que queda entre el lienzo y la superficie de la mesa -espacio que corresponde al grosor del bastidor- para que la tela no se ceda con la presión que se haga durante la limpieza.
  • Se parte a la mitad la cebolla o la patata y se frota el cuadro con movimientos circulares,  insistiendo donde sea necesario;  se cambia la cebolla o la patata cada vez que queden manchadas.
  • Cuando el cuadro se considera suficientemente limpio, se pasa sobre toda la superficie un algodón empapado en alcohol, sin que chorree, con rapidez y sin insistir.
  • Si después de limpiar el cuadro se queda la pintura un poco más “seca”, se le da una mano de barniz protectivo.

¿Cómo se limpian los marcos?

  • Los antiguos, de madera estofada o con algún acabado con pátina, se limpian con un plumero suave o pincel fino, no con un trapo.
  • Los de madera pintada o barnizada, se pueden frotar con un paño de lana bien seco, sin aceite ni cera.
  • Los de plata se limpian con limpiaplata o con un trapo humedecido en agua y amoniaco.
Recent Posts

Deja un comentario