Posted by Alicia Bustos | Algunos dicen: me encanta la cocina…Y se refieren a cocinar haciendo platos buenísimos. Otros dicen: me espanta la cocina…Y se refieren al montón de tareas que lleva consigo: pensar, comprar, fregar, prevenir, acertar, recoger…

Los más realistas cuando hablamos de cocina sabemos todo el trabajo que engendra, y si decimos que nos gusta lo aceptamos todo, o al menos nos gusta lo bueno y acatamos los trabajos que conlleva con arrojo y valentía… pero no vale lo del que le gusta cocinar y jamás recoge nada…

Puede gustar la cocina aunque no guste el jaleo que supone y no es grave, puede sacarse adelante el proyecto. A la hora de enfrentarse a la gestión de la cocina familiar, se puede ser muy organizado o por el contrario dejar todo a la improvisación, a lo que vaya saliendo…

¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de tener todo organizado?

  • Ventajas:
    • Mejor organización supone menos tiempo de dedicación: tardas más en pensarlo pero te ahorras mucho después.
    • Menos tensión por incertidumbre
    • Más eficacia.
  • Inconvenientes: hay el riesgo de ser “esclavo” de la organización y el orden, y crear un clima disciplinado en exceso. Hay personas tan organizadas que crean una dictadura paramilitar… y aunque una cierta disciplina es muy educativa, un exceso puede resultar agobiante.

Ventajas de improvisar según el día

  • Cada día tomo el pulso a las necesidades y me adapto mejor a lo que más falta hace a mi gente. Además un poquito de improvisación anima la vida familiar.
  • Inconvenientes:
    • Soy imprescindible: no hay pautas de actuación para cuando falto. Se sabe que yo siempre sacaré las cosas adelante, que no hay problema que no sea capaz de resolver, pero el día que no estoy se derrumba el equilibrio porque todo descansa en mí.
    • Improvisar lleva más tiempo que actuar siguiendo criterios ya previstos. Si cada día tengo que pararme a pensar qué comemos hoy sin duda me adaptaré más al clima y a las circunstancias, pero estaré todo el día en la calle comprando. Al menos esa es mi experiencia.
    • Un exceso de improvisación puede llevar a cansancio por la perpetua sensación de ser bombero. ¡Siempre acudiendo a donde hace falta ante llamadas de apremiante necesidad!

Para organizar hay que tener un tiempo de dedicación a ello, con la cabeza despejada. La inversión de tiempo siempre compensa por la eficacia de sus resultados.

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Comments
  • Paz Valldosera
    Responder

    Por una buena amiga he llegado hasta este blog. No sé si te acordarás de mí Alicia ….hace muchos años ya…me alegro de habernos encontrado…

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