Posted by Anaquitamanchas | No sé si alguna vez os habéis preguntado qué es importante a la hora de lavar la ropa y sobre todo, cuando el lavado no ha salido bien podemos preguntarnos qué es lo que ha fallado, si hemos lavado prendas que no deberían lavarse juntas, si hemos utilizado poco detergente, etc. Lo que es seguro es que hay cuatro factores que influyen y mucho:

  • La acción química
  • La acción mecánica
  • La Temperatura
  • El Tiempo

Acción química: agua, detergentes, auxiliares

El agua y su influencia en el lavado

  • El agua no se encuentra casi nunca en estado puro: lleva en disolución una serie de sustancias minerales y orgánicas. Las impurezas más comunes son las sales de calcio y magnesio, el hierro, cloruros y cobre.
  • Los IONES más usuales son:
    • Los que dan reacción alcalina al agua: carbonatos, bicarbonatos, silicatos, fosfatos e hidróxidos.
    • Los que en disolución son neutros: sulfatos, nitratos, cloruros.
    • Los METALES con que forman sales estos aniones son: hierro, sodio, potasio, manganeso, cobre, calcio y magnesio. Son IMPORTANTES para controlar: el CALCIO, el MAGNESIO, el HIERRO
agua

El agua apropiada para el lavado

    • Dureza tiene que ser menor de 6º dF
    • Hierro menor de 0,1 mg/l
    • Cobre menor de 0,1 mg /l
    • pH entre 6 y 7
  • Para medir la dureza del AGUA: hay que tener en cuenta que 1º dF (dureza francesa)= 1 gr de carbonato cálcico en 100 lt de agua
    • 0º dF a 10ºdF Agua blanda
    • 11ºdF a 20ºdF Agua semidura
    • 21ºdF a 40º dF Agua dura
    • Más de 40º dF Agua muy dura
  • El agua con mucha cal…presenta varios inconvenientes:
    • Exige un gasto innecesario de detergente. Los iones de Ca y Mg reaccionan con la porción de ácido graso de los jabones y forman jabones cálcicos y magnésicos insolubles en agua. En aguas duras para conseguir una espuma adecuada durante el ciclo del lavado se necesita un 7% más de detergente.
    • Las sales precipitan entre los textiles, exigiendo mayor acción mecánica (desgaste de la ropa, tacto “acartonado”). Produce el “agrisado” de las prendas, porque los jabones insolubles atraen la suciedad en las soluciones de lavado.
    • Provoca la formación de sedimentos en las calderas, instalaciones y máquinas.
    • El agua dura tiene la ventaja de ser más apta para los aclarados, porque tiene un pH más bajo y de esta manera los textiles quedan desprovistos de restos alcalinos (los cuales disminuyen la resistencia de las fibras, los tintes, los acabados). Para el lavado con agua dura se recomienda detergentes con FOSFATOS (que captan los iones de Ca y Mg).
  • El agua con más de 1 mg/l de hierro
    • Ocasiona “daños catalíticos” a fibras de algodón, en presencia de blanqueantes químicos, menor consistencia del tejido, amarillea la ropa, pérdida de resistencia textil.
    • Para el lavado en agua rica en hierro, se aconseja el uso de detergentes ricos blanqueantes químicos estabilizados.
  • El agua con cloruros
    • Si sobrepasan el 1,5% producen problemas en el lavado y planchado.
  • El agua con una concentración de cobre
    • Si es superior a 0,1% amarillea la ropa.

Los detergentes y su influencia en el cuidado de la ropa

Detergencia es el proceso por el cual las suciedades son separadas del sustrato sobre el que estaban retenidas y puestas en disolución o dispersión. Dicho proceso en general se efectúa mediante el uso de la formulación detergente, el cual está compuesto de materia activa y otros compuestos que actúan sinérgicamente sobre el sustrato. Se definen como detergentes las sustancias que disueltas en agua reúnen estas características:

  1. Poder humectante: reduce las tensiones superficiales, aumentando la rapidez de penetración del agua en el tejido.
  2. Poder dispersante: capacidad de mantener en suspensión en el baño del lavado la suciedad eliminada del tejido.
  3. Poder emulgente: posibilidad de actuar como disolvente en determinados tipos de suciedad, una vez eliminadas del tejido.
  4. Poder espumante: propiedad de formar y mantener espuma.

Elección del detergente adecuado

  • Para mejorar el rendimiento económico y simplificar la elección, se tiende a que todos los detergentes sirvan para todo, esto va en detrimento de los resultados del lavado.
  • Cuando hablamos de la composición de los detergentes hablamos de:  una materia activa (iónica- no iónica) y de los Coadyuvantes o “Auxiliares del lavado”. Los coadyuvantes pueden ser complementarios de la materia activa (sales minerales, compuestos orgánicos ácidos) o especiales (enzimas, bactericidas, perfumes, suavizantes, antiestáticos, blanqueadores –químicos u ópticos).

Complementarios de la materia activa

  • Silicatos: evitan la precipitación de la suciedad, regulan la descomposición del perborato, estabilizan el valor del ph.
  • Cloruros: aumentan la detergencia.
  • Carbonatos y bicarbonatos: aportan una reserva de alcalinidad indispensable.
  • Compuestos orgánicos: mantienen la suciedad en suspensión.

Coadyuvantes especiales

  • Enzimas: son biocatalizadores de acción específica, formados por organismos vivos que se utilizan para la eliminación de manchas biológicas. Todos los compuestos que desprenden cloro perjudican los enzimas (esto no pasa con el perborato). Tienen gran sensibilidad a las temperatura, algunas se ven perjudicadas a los 40º y la mayoría no resiste a los 60º. Son afectados por el ph (debe mantenerse entre 7 y 10). Los detergentes con enzimas facilitan la desaparición de las manchas de sangre, huevos, zumos, frutas, helado, chocolate.
  • Bactericidas: aseguran el nivel higiénico. La lejía destruye los efectos bactericidas.
  • Perfumes: proporcionan un olor agradable.
  • Suavizantes: mejoran el tacto de los tejidos. Anti-estáticos. Conducen las cargas eléctricas que se acumulan en las fibras (especialmente en la viscosa, acetato y fibras sintéticas).
  • Blanqueantes químicos: Eliminan las manchas, blanquean los tejidos y esterilizan las prendas. Los más usados son:
    • Perborato sódico: exige alta temperatura.
    • Lejía (hipoclorito sódico): posee mayor poder oxidante que el perborato: en caliente ataca fuertemente los tejidos, descompone el blanqueador óptico en solución. Su acción blanqueante y esterilizante sólo es satisfactoria si el tejido está debidamente desengrasado y limpio.
  • Blanqueantes ópticos: son compuestos fluorescentes que absorben los rayos ultravioletas invisibles y reflejan en su lugar la luz visible. Tienen la propiedad de ir acumulándose en los tejidos, durante los primeros lavados la acumulación es muy rápida, llegando a un valor a partir del cual la cantidad de blanco óptico retenida permanece constante. Al llegar al punto crítico de acumulación, deben efectuarse varios lavados con un detergente que no contenga blanqueantes ópticos, ya que puede suceder que a partir de ese punto el blanqueante tome un tono grisáceo.

Acción mecánica

Para lograr que las partículas de suciedad que están retenidas en las fibras de los tejidos, sean eliminadas, es necesaria, además de la acción química una acción mecánica. Cuando hablamos de acción mecánica nos referimos al proceso de lavado que puede ser a mano o a máquina (en lavadora).

 La eficacia del lavado depende de tres factores…

  1. De la cantidad de ropa: una carga excesiva disminuye el rozamiento entre las prendas y puede llevar a que la suciedad se redeposite, porque al haber poco espacio no se mantiene en suspensión. Por eso es importante atenerse a los kilos previstos para cada tipo de lavadora.
  2. Del nivel de agua, es decir de la cantidad de litros de agua por kg de ropa seca:  si se lava con poca agua el roce de las prendas con las paredes es excesivo y desgastan las fibras;  si la cantidad de agua es muy elevada se reduce la acción mecánica. La relación debe ser como mínimo 1/5 (Kilos por litro) y de 1/10 para ropa delicada.
  3. Velocidad de giro del tambor: normalmente las lavadoras funcionan con velocidades distintas, una más lenta para fibras delicadas y otra normal para el resto.

En general elegimos el lavado a mano para prendas delicadas porque no les conviene la acción mecánica de la lavadora (lana, seda o fibras de poca resistencia). En el lavado en lavadora hay que contar con un nuevo movimiento que es el “choque” de los tejidos.

Elección del programa adecuado

La elección de un programa supone una clasificación previa de los textiles. La clasificación debe hacerse teniendo en cuenta tres factores:

  1. Grado y tipo de suciedad. Muy fuerte: ropa de cocina, uniformes de trabajo, ropa interior. Fuerte: ropa de niños, mantelería, camisas. Normal:  ropa de cama, toallas, ropa exterior. Ligera: ropa exterior, mantas.
  2. Naturaleza de la fibra textil. Muy resistentes: algodón, lino. Corrientes: fibras artificiales, poliéster, poliamidas. Delicadas: lana, seda, acrílica, clorofibras, poliuterano. Cuando se trata de mezclas hay que tener en cuenta las características de cada una de las fibras.
  3. Colores: según la unión de los colorantes con la fibra teñida, el colorante es más o menos resistente al lavado.

¿Cómo afecta la temperatura?

  • La temperatura consigue ablandar la suciedad en la trama del tejido, hace decrecer la tensión de las fibras y facilita la acción mecánica, eliminándose mejor la suciedad. Además, es una de las vías por las que se logra la higienización en el proceso de lavado. Una elevada temperatura es perjudicial, por ejemplo en presencia de manchas de albúmina porque las fija.
  • Para estudiar la temperatura idónea hay que tener en cuenta dos factores:
    • La resistencia de las fibras textiles, tintes y acabados al calor húmedo.
    • Las características de los detergentes y auxiliares de lavado ya que todos ellos tienen una temperatura óptima de acción.
temperatura

¿Cómo influye el tiempo?

  • El aumento del efecto del  lavado respecto a la duración de éste, sólo se manifiesta hasta un cierto límite, en el que se alcanza el equilibrio, donde la capacidad de mantener las impurezas de la solución detergente, llega a un grado de saturación.
  • La duración excesiva en los ciclos de lavado producen mayor desgaste en las fibras textiles.
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