Posted by Moro Lena| “No pretendas cambiar sistemas, sino personas”. Así de crudo me lo dijo una conocida, pues aún no éramos amigas en ese momento. Y hasta hoy. No hay adolescente cuerdo que no contemple la posibilidad de que es más interesante lo que nos sorprende que lo que nos da la razón. A mí esa frase, no sólo me sorprendió, sino que me sacudió. Luego llega la madurez, la descarada seguridad en uno mismo, y esa animante actitud se evapora. En principio, todos crecemos procurando hacer el bien. Por ahí nos lleva la sociedad. Sin embargo, cuando procuramos hacer el bien ‘para la Humanidad’… la llana realidad nos atosiga, pues la misma actividad nos parece incoherente. A la primera de cambio, vamos empequeñeciendo nuestros ideales hasta el punto de hacerlos desaparecer. En cierto sentido, no es en vano.

Es la realidad más inmediata la que va tomando cuerpo y es precisamente esa realidad la única que cuenta: que te fijes en hacer el bien a quienes tienes más cerca. No hay idealismos en esto, hay inmediatez. Desde que empezamos a limitar nuestra vida, centrándola en nuestra familia, la agrandamos. Eso es lo imprescindible. Lo más inmediato al final es siempre eso: las tareas de la casa.

Hacerte cargo de los horarios que manejan quienes viven contigo. Tener preparado todo para cuando vuelvan. No desentenderte. Cultivar una especie de silencio atento que te facilite la intención de acertar con ellos. No enquistarte. Tener una sana e incorregible curiosidad por adivinar sus gustos. Ser la persona que está ahí para lo que haga falta en casa… Todo esto, no hay contrato que lo abarque. Es una disposición interna. No hay compra-venta ni mercado en esto. Hay iniciativa personal. Es lo que Daniel Innerarity resume en esta frase: “permanecer vulnerable ante la realidad”. No defenderse ante este deber.

Hacer falta, hará falta siempre. No hay nadie que al llegar a casa no se encuentre con alguna tarea doméstica por hacer. Igual que es imposible dejar caer a un niño que se tiene en brazos, es chocante oír que sacar tu casa adelante no te corresponde. Y ya que nos vamos a topar con estas tareas, lo mejor es afrontarlas con ganas y… (¿por qué no?) disfrutando de ellas, aunque a algunos les suene provocador.

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Showing 6 comments
  • Anonimo
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    Pedazo de Post. BRUTAL.

    Más que limitar nuestra vida con la familia, la especializamos. La hacemos especial, con sus especias enriquecedoras, y con la profundidad de la inversión de tiempo y afecto, de desgaste y dedicación, con las personas que tenemos a mano. Y así, no es que la agrandemos: es que la hacemos trascendente, participamos de la labor de mejorar el mundo desde nuestro entorno inmediato, nos mantenemos fieles a nuestra misión cocreadora.

    La frase de las personas y el sistema es tremenda, y la de los adolescentes cuerdos… Todos quieren cambiar el mundo, hacer de este un mundo mejor. Como eso empieza por uno mismo, limítate a dejar la habitación de la que sales mejor de lo que estaba cuando entraste en ella. Inmediatez.

    Y luego el tema del silencio y la anticipación.

    Es de una carga moral inmensa, en tan pocas palabras… Y tan ceñido a la realidad.

  • dulcesenlared dulcesenlared
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    Hola soy Isabel de Dulcesenlared.es ¿os puedo poner en mi blog? Isabel

    • Cuatro Frases
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      Por supuesto Isabel. Te estaremos muy agradecidas. Almudena.

  • ll
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    Increíble una vez más y muy edificante! Gracias por recordarnos lo verdaderamente importante y ayudarnos a conseguir poco a poco esa “disposición interna”

  • Maria Jose
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    Me estaba organizando mi horario de mañana que, como ama de casa, está lleno de imprevistos que alteran tu orden de trabajo diario, y he leído este post que me ha hecho sentir mejor y mas útil.
    Puede que exista el tipo de contrato para esa disposición a todas horas, pero dudo mucho que haya dinero para pagar el cariño y amor con que las amas de casa hacemos las cosas por la felicidad de nuestra familia.
    Muchas gracias una vez más por compartir estos post tan edificantes.

    MJ

  • Isabel Molina
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    Gracias por ayudarme a redescubrir lo que es importante

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