Posted by Moro Lena| Cada profesión tiene que justificar su propia existencia produciendo, planificando y organizando. Todo el mundo lo sabe. Sin embargo, tengo en mente un tipo de profesión -y no digo ocupación sin más- cuya conveniencia es más que patente y desconoce esos parámetros citados.

También yo me uno a quienes piensan que el activismo, el querer hacer a toda costa cosas ‘productivas’, ‘sobresalientes’ es la tentación constante en la vida de cualquiera. Pero cuando se tiene cerca a quienes necesitan que pongas todo de tu parte -y estoy pensando en personas enfermas, ancianas o dependientes- nada de eso cuenta. Nos necesitan para realizar hasta la más pequeña actividad. Sin ir más lejos, la sencillísima operación de llevarse un simple vaso de agua a la boca.

A primera vista, en la mayoría de los casos no hay cambios perceptibles. Y entiendo que quienes se dedican a esto, se encuentren con la soledad frente a frente y sin escapatoria. Pero desde este blog queremos hacer ver que ese tiempo dedicado importa y mucho.

Quien lo ha vivido, lo sabe. Cualquiera que tenga a una persona enferma en su casa, entiende de lo que aquí se habla. Aparentemente, nada de lo que hagas por ella suma ni resta al curso de la Historia, que sigue avanzando implacable sin que a nuestro alrededor cambie nada. Y así pasan los días. Y uno no se plantea si mañana será igual o distinto. Simplemente, se vive. Sin miedo a que después no pase nada. Nada distinto a lo anterior.

No hay reembolso en la inversión de tiempo y de profesionalidad. Sobre todo, esto último: la profesionalidad, porque tampoco hay que dejar este trabajo al margen del circuito profesional. La vejez, por ejemplo, no es una injusticia social que hay que combatir, sino un proceso natural que hay que saber acompañar. Y digo saber, porque no puede hacerse de cualquier manera.

No hay proyectos. Tampoco hay metas. Hay pasado y presente, pero no futuro, sino final. Y es la mejor escuela. Es patente: si uno está decidido a paliar con constancia el dolor ajeno, está preparado para todo. Rara vez las contemplaciones se abren paso en el razonamiento de quienes cuidan enfermos. Lo que sí hay –y a raudales- es decisión, determinación, paso firme y sereno. Satisfacción. Pero no tanto personal, que por supuesto, sino compartida. Y puede que sea este tipo de satisfacción la que sostenga a quienes velan por que en sus casas la gente pueda estar a su aire.

Y es este el gran enigma. Grandísimo. Que cuanto más se mira por el bien ajeno, más se prospera en el propio. Y es entonces cuando uno no desea cambiarse por nadie, porque vive convencido, satisfecho, de que está siempre en el sitio y lugar adecuados. Y de que es ese tipo de vida y no otra la que siempre merecerá la pena vivir.

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Showing 9 comments
  • Álvaro
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    A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.
    (Madre Teresa de Calcuta)
    Me ha gustado mucho! gracias.

  • julia
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    No habia visto este post……………..ME QUITO EL SOMBRERO. Lo difundo!!!!!! Y el contenido lo haré carne de mi carne aunque no tengo enfermos cerca a los que cuidar! es aplicable a todo y a todos…

  • FF
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    WOW genial…..gracias por este post, me ha encantado…lo comparto!

  • Marta
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    Para mí es uno de los mejores artículos de este blog, porque lo que está claro es que la enfermedad y el dolor nos ayudan a valorar lo que tenemos mientras lo tenemos. Ya después en el día a día puede resultar monótono hacer siempre lo mismo o cansado escuchar siempre lo mismo, pero yo no cambiaría por nada los años que pasé atendiendo a una enferma muy de cerca.

  • Maria Eugenia Martinez
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    Me encantó el artículo, es muy acertado. Cuidar a una persona es un trabajo que parece que no tiene importancia, pero es el más importante del mundo. No se percibe un salario pero se ganan muchas satisfacciones, la remuneración es la alegría de un deber cumplido, de haber cuidado a un enfermo que te necesitaba, de haber criado a un hijo para que enfrente la vida, de llenar un hogar de amor, etc.

  • Rosa Mª Gandarias
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    Totalmente de acuerdo con el artículo. Un saludo cariñoso

  • Maria Jose
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    Me ha encantado! como madre de 4 niños me lo aplicó para quejarme menos de su cuidado, educación y atención 24/7. A disfrutarlos más!!

  • Maria Jose
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    Muchas gracias por el blog. Espero y leo cada post con mucha ilusión.

  • Loli Hernández
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    Totalmente de acuerdo !!!! El cariño auténtico , el desvivirse por una madre o un padre , por un hermano , por alguien de tu familia , no tiene precio…. Tampoco recompensa…. Lo tienes al ver sus ojos brillar de otra manera

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